El Powder Brows es una técnica de micropigmentación semipermanente que aporta un efecto sombreado natural a tus cejas, similar al de un maquillaje sutil con polvo. Ideal para quienes buscan definir, rellenar y dar más volumen a sus cejas sin un aspecto excesivamente marcado.
El Powder Brows se realiza con un dermógrafo, un dispositivo especializado que deposita pigmento en la piel mediante pequeños puntos, creando una especie de degradado que va de menos a más intensidad. Este método permite ajustar el tono y la densidad del pigmento según la preferencia del cliente y su tipo de piel.
La duración del Powder Brows varía entre 1 y 3 años, dependiendo de factores como el tipo de piel, la exposición al sol y el cuidado posterior. Para mantener el color y la intensidad, se recomienda realizar un retoque entre 6 y 8 semanas después del procedimiento y posteriormente cada año.
Esta técnica es adecuada para:
✅ Personas con cejas poco pobladas o con pérdida de vello.
✅ Quienes desean un look natural sin la necesidad de maquillarse diariamente.
✅ Personas con piel grasa o mixta (el Powder Brows suele durar más en estos tipos de piel que el microblading).
✅ Aquellos que prefieren un efecto difuminado en lugar de trazos de vellos individuales.
El Powder Brows es una excelente alternativa para quienes buscan cejas definidas, con un efecto suave y duradero, sin necesidad de maquillarlas todos los días.
✔️ Resultado natural y personalizable.
✔️ Procedimiento menos invasivo que el microblading.
✔️ Mayor duración y menor necesidad de retoques constantes.
✔️ Compatible con diferentes tipos de piel.
El Powder Brows es una técnica avanzada de maquillaje semipermanente para cejas que permite lograr un efecto sombreado y natural, similar al que se obtiene al aplicar polvo o maquillaje con un pincel. A diferencia del microblading, que simula vellos individuales con trazos finos, el Powder Brows ofrece un acabado más difuminado y suave, ideal para quienes buscan cejas definidas pero con un aspecto natural y uniforme.
No es completamente indoloro, pero se aplica anestesia tópica para minimizar cualquier molestia. La sensación varía según la tolerancia al dolor de cada persona, pero la mayoría lo describe como un leve hormigueo o una sensación de raspado.
La duración varía entre 1 y 3 años, dependiendo del tipo de piel, la exposición al sol y los cuidados posteriores. Se recomienda un retoque inicial entre 6 y 8 semanas después del procedimiento para perfeccionar el resultado y luego un mantenimiento anual.
Sí, pero es especialmente recomendado para pieles grasas o mixtas, ya que el pigmento tiende a fijarse mejor que con el microblading. También es una buena opción para quienes buscan un acabado más difuminado y natural.
La cicatrización completa toma entre 4 y 6 semanas. Durante los primeros días, las cejas pueden verse más oscuras y luego experimentar un leve descamado. Es importante seguir los cuidados recomendados para obtener el mejor resultado.
El Microblading utiliza trazos ultrafinos para un acabado natural, mientras que los Powder Brows crean un efecto sombreado más definido, como el de un maquillaje. La elección depende del estilo que prefieras y de las características de tu piel.
No se recomienda aplicar maquillaje en la zona ni mojar las cejas durante los primeros 7 a 10 días, ya que esto podría afectar la fijación del pigmento. Se debe evitar el agua caliente, el sudor excesivo y la exposición al sol durante el proceso de curación.